Las grasas trans son un gran "no-no" cuando se busca una dieta sana, pero a simple vista es imposible detectar dónde se esconden estos pequeños lípidos traviesos. La tecnología del color se utiliza a menudo para la detección y cuantificación de las grasas trans en los alimentos, lo que ha sido importante para el etiquetado adecuado y las declaraciones dietéticas. La utilización de la tecnología del color para el análisis de las grasas trans se ha convertido recientemente en algo aún más deseable, ya que las nuevas1 normativas de la FDA impulsan la prohibición total de las grasas trans.
Muchos productos alimentarios comunes recurren a las grasas trans como ingrediente de calidad aceptable. Sin embargo, una nueva normativa cambiará pronto la forma en que la industria alimentaria fabrica sus productos. Fuente de la imagen: Flickr user anneheathen
Esfuerzos actuales y futuros para reducir las grasas trans
Las grasas trans se han reducido significativamente en muchos productos alimenticios en un esfuerzo por mejorar la salud general de nuestra nación. Según se ha informado recientemente en un artículo de Food Online2, "la FDA estima que la eliminación de las grasas trans del suministro de alimentos evitará 20.000 ataques al corazón y 7.000 muertes por enfermedades cardíacas cada año." Esto ha impulsado la decisión oficial de eliminar por completo las grasas trans de los alimentos para el año 2018. Esto significará que todos los fabricantes de alimentos tendrán que aportar pruebas que demuestren que todos los productos están libres de grasas trans en un plazo de tres años.
El coste de aplicar nuevas políticas se estima en miles de millones, pero el ahorro previsto en costes sanitarios se sitúa en la franja de los cien mil millones de dólares. Eliminar las grasas trans es una inversión en sanidad preventiva y se justifica por los beneficios que logrará dicha política. Algunos de los principales costes de esta inversión dependen del control del uso de grasas trans en los alimentos. Una política de tolerancia cero requerirá métodos precisos y muy sensibles de detección de grasas trans para garantizar su cumplimiento. La tecnología del color ofrece una respuesta sencilla y asequible para cumplir este requisito y es una solución viable para la evaluación de productos.
La nueva normativa obliga a los fabricantes de alimentos a modificar sus fórmulas para cumplir las normas. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr IntangibleArts