Las diversas historias del color influyen profundamente en nuestras asociaciones con determinadas tonalidades y son fundamentales para comprender la psicología del color. Fuente de la imagen: Unsplash usuario Mari Pi
El poder del color es innegable. Dado que somos criaturas intrínsecamente visuales, el color actúa como un lenguaje que moldea nuestra comprensión del mundo que nos rodea e influye profundamente en nuestras experiencias, elecciones y respuestas emocionales. Cuando se trata de comercio, la investigación nos muestra una y otra vez que el color afecta profundamente a la percepción del consumidor de los productos y guía las decisiones de compra. Tanto si se trabaja con productos farmacéuticos, envases alimentarios, textiles o plásticos, la selección de combinaciones de colores que complementen el producto, refuercen la identidad de la marca y se dirijan a los clientes es esencial para garantizar el éxito. Pero las preferencias de color no son arbitrarias; complejas historias culturales, mitologías y simbolismos informan nuestra percepción del color y crean un sistema de significantes cromáticos. Al comprender las asociaciones que tenemos con tonos específicos, los diseñadores de productos pueden utilizar la psicología del color para aprovechar los deseos de los consumidores y crear estrategias de color que optimicen el atractivo.
Las rosas rojas son símbolo de amor romántico y pasión desde la antigüedad. Fuente de la imagen: Pexels usuario stock.tookapic.com