Los ángulos en los que la luz se refleja en la superficie de un objeto determinarán el color percibido. Los espectrofotómetros están diseñados para tener en cuenta los cambios en la reflexión de la superficie en función de la textura de la muestra. Fuente de la imagen: Bob Turner, usuario de Flickr
Nuestro mundo está pintado con una mezcla de colores naturales y manufacturados. Lo más probable es que casi todos los objetos que pueda ver en este momento hayan sido cuidadosamente evaluados y probados para cumplir normas de color específicas mediante análisis espectral. Durante décadas, la espectrofotometría se ha ido desarrollando para alcanzar mayores niveles de precisión, y las aplicaciones de una tecnología más avanzada siguen ampliándose. A medida que crecen estas aplicaciones, también lo hacen las opciones de instrumentación.
Para elegir la herramienta adecuada para cada aplicación, es importante comprender la diferencia entre medir el color de una muestra y su aspecto. Muchos factores afectan a la apariencia de un objeto y pueden distorsionar la percepción del color. Comprender la ciencia que hay detrás de la espectrofotometría puede ayudarle a elegir el instrumental adecuado para cada tipo de muestra específica.