El microblading da más definición a las cejas finas. Fuente de la imagen: Unsplash usuario Soroush Karimi
Depilarse las cejas con pinzas estuvo de moda en los años 90 y principios de los 2000. Hoy, sin embargo, las cejas pobladas han vuelto a ponerse de moda y han dado lugar a una nueva tendencia: el microblading. Ya sea por el envejecimiento, por una depilación prolongada o por simple genética, algunas personas se dan cuenta de que la línea de sus cejas no está tan definida como les gustaría. El microblading es un procedimiento cosmético diseñado para solucionar este problema, ya que ofrece una forma realista y artística de recrear el aspecto de las cejas mediante el uso de tintas de tatuaje.
Una de las partes más importantes del proceso de microblading es, por supuesto, el color. Para garantizar que el resultado final sea lo más natural posible, los fabricantes de tintas tienen que recrear un arco iris de colores naturales para una amplia variedad de clientes. Los colores naturales pueden ser los más difíciles de desarrollar, sobre todo en las tintas para tatuajes de alto riesgo. Se trata de productos a largo plazo y los errores importan. Si el color queda demasiado claro o demasiado oscuro, los resultados pueden ser poco atractivos o desvanecerse con demasiada rapidez. Los espectrofotómetros pueden utilizarse en la recreación de colores naturales para el cabello para garantizar un resultado óptimo mediante fórmulas mejores y más precisas.
El microblading dura de 1 a 3 años, lo que elimina la necesidad de rellenar las cejas todos los días. Fuente de la imagen: Unsplash usuario The Digital Marketing Collaboration